Mas Gras

Existen muchas “técnicas” para conocer o viajar al espacio interior. Escogemos aquellas técnicas o frecuencias que más sintonizan con nosotros filosofía, budismo, hinduismo… todos estos caminos se ramifican y se dividen por sus diferencias. Sería un sueño, una utopía encontrar una receta o fórmula para dejar de ver nuestras diferencias y poder ver y sentir la unidad. La Unidad ya existe no hay que fabricarla solo hay que experimentarla.

En la actualidad vivimos la crisis global, la economía, la familia, la ecología y la fe están en crisis. Una campaña de publicidad en los autobuses públicos dice: “Dios no existe, disfruta de la vida” .Quizás ha llegado el momento de revisar y renovar el concepto de Dios.

Todos somos conscientes de que vamos en una dirección errónea, destructiva, pero somos incapaces de parar. Parar significa decir ya tengo suficiente, no me falta nada, sino todo lo contrario, me sobran un sinfín de cosas. Como esta decisión no la tomaremos nunca libremente, la crisis nos obligará a parar y cambiar nuestros hábitos. Las crisis y los cambios nos dan miedo, mucho miedo pero si aceptamos la crisis como un remedio a una enfermedad global perderemos el miedo y aceptaremos que caiga todo aquello que tenga que caer.

Cada uno de nosotros es el resultado y el fruto de lo que SÍ FUNCIONA. La vida y la naturaleza no están en crisis, funcionan perfectamente. Nuestro sistema es el que no funciona poniendo en peligro la supervivencia de nuestra especie y de 30 millones de especies animales y vegetales que coexisten en nuestro planeta. Para nuestro planeta estos 30 millones de especies son solo el uno por ciento de las especies que han existido anteriormente en nuestro planeta. Si reflexionamos ante tal evidencia ¿Qué lugar ocupa la raza humana? ¿Somos realmente tan importantes como creemos? Seguramente no somos los únicos ni los últimos en llegar a esta gran fiesta que está ocurriendo en este maravilloso planeta Tierra. Seguramente la fiesta de la vida continuará cuando desaparezcan los 30 millones de especies y entre ellas la nuestra pero ahora estamos aquí, hemos sido invitados a la gran fiesta, nos sentimos los invitados de honor pero no es así somos los últimos de la lista, los otros invitados llevan millones de años disfrutando de la fiesta en armonía.

Y aquí estamos nosotros con nuestra prepotencia, eliminando especies y utilizándolas para nuestro servicio, como esclavos o comida.

Estos somos nosotros y nos llamamos humanos ¿Pero realmente somos seres humanos para el resto de las especies si ni siquiera lo somos con los de nuestra propia especie?  Una cuarta parte de los llamados seres humanos, es decir, nosotros los occidentales hemos tomado el control de la fiesta, no queremos compartirla con las otras tres cuartas partes, les cerramos las puertas (las fronteras) para no compartir el pastel del bienestar.

Desconocemos la experiencia de la palabra unidad por eso decimos que Dios, el Todo, está allí muy lejos en el cielo ¿Acaso este planeta Tierra no está en el cielo? ¿Dónde sino esta el cielo? ¿Acaso este planeta rebosante de vida no es el mismo cielo? ¿Acaso estar vivo no es lo mejor que nos puede ocurrir? ¿O esperamos descubrirlo en el último momento de nuestra vida cuando no hay vuelta atrás?

Todos sabemos en teoría que el Presente es la respuesta a nuestras preguntas. Mencionar la respuesta no es la verdadera experiencia, podemos repetir un millón de veces, agua, agua… y solo conseguiremos tener más sed. Sabemos que lo único que puede calmar nuestra sed interior es vivir el presente, el aquí y  ahora. Pero si no lo vivimos realmente moriremos sin haber vivido. Como dijo un gran maestro: “Dejad que los muertos entierren a los muertos”

Lo más valioso que existe lo compartimos todos los seres vivos. La vida, el aliento, la respiración.

Todos los grandes maestros dedicaron su vida a practicar y enseñar técnicas de meditación. La respiración siempre ha sido y será la esencia que abre todas las puertas: Liberación, conciencia y conocimiento del ser supremo.

Meditación

Mas Gras desde un principio apostó por esta alternativa, la inauguración se celebró con una meditación que unió a diferentes grupos hinduistas, budistas y otros unidos no por creencias sino por la esencia de la vida.

La meditación y la física cuántica nos acercan cada vez más al conocimiento de DIOS. Cada uno de nosotros contiene toda la información del TODO. Podemos entender que el océano está formado de gotas de agua, entender que en una gota reside el océano es difícil de comprender porque se trata de una experiencia de esa gota, un estado de conciencia al cual no se puede acceder desde nuestra mente, porque es finita y limitada. Solo mirando dentro de nosotros podemos sentirnos una gota de agua unida, conectada con el todo, porque somos el TODO.

Para grupos que buscan un lugar apropiado para meditación, Yoga…

Mas Gras organiza periódicamente encuentros para practicar meditación.